miércoles, 10 de diciembre de 2008

Hasta pronto hermanito

Es que Leonel, mi hermano en la carne y en Cristo, ahora está en la presencia de nuestro amado Jesucristo. El lunes pasado mientras trabajaba en Tiquisate, Escuintla en Guatemala, después de compartir el almuerzo y sus bromas con sus compañeros de viaje, se sintió mal y se quedó en el hotel para descansar. Se sintió peor y pidió ayuda al hotel porque ya sus compañeros habían salido al lugar de trabajo. Hubo un ángel que trabaja en el hotel y lo ayudo, preocupándose por él, haciendo todo lo que pudo, se llama Lesvia Soto, a quien estamos agradecidos en gran manera. Pero en el hospital no pudieron ayudarlo y falleció en una hora después de llegar.

Ayer lo sepultamos. Damos gracias al Señor Jesús porque El sabe consolar a sus hijos que lloran por medio de la presencia y ministración su Espíritu. Puedo ver la fortaleza y podereso consuelo que El le ha dado a su esposa Regina, a mi mamá, los hijos de Leonel, Juan Carlos, Rita María y María Inés (Nesi), también a mi mismo. Damos gracias a Dios por el tiempo que Leonel estuvo con nosotros. Tuvo ánimo y alegría para compartir con los demás, tanto en tiempos de abundancia como de escasez. Tuvo muchos amigos porque era muy amoros y amigable. En la funeraria y del cementerio vimos mucha gente que le amaba. Seguramente muchos no se enteraron, no hubiéramos cabido en la funeraria. Siempre entregaba su entusiasmo, buen ánimo, sonrisa, sus bromas y cariño. Lo vamos a extrañar. Dejó una multitud de discipulos del Señor, ademas cientos, si es que no miles conocieron y recibiron a Jesús como Señor por medio de Leonel durante más de 20 años de servir.

Cuando recibí la noticia y salí para Tiquisate en mi automóvil, habiendo conducido unos cientos de metros, lloré porque estaba muy dolido con la inesperada noticia. Lloré unos 300 metros. En ese momento dije: Papi tu eres bueno, tú eres bueno. El llanto se detuvo viniendoo su consuelo y paz. No importa si mi hermanito había partido al gozo eterno y me dolía, no importa si del mundo se derrumba, se caen la estrella, si el sol y la luna dejen de brillar, alguno no cambia y es permanente, es Papi Dios que es bueno.

La alegría de este asunto, es que Leonel ya está con quien más amaba, llegó a la casa de Papá, con Jesucristo. En la presencia del Señor hay plenitud de gozo, delicias a su diestra para siempre. A mi no me interesa tanto como será el cielo, la ciudad celestial, la morada que Jesús fue a preparar sino saber que le veré, que oíré de sus labios decime hijo, amigo, oír de sus labios mi nombre, así como Leonel ahora disfruta. Jesús es lo más importante. Jesús enseñó que el reino de Dios es como una semilla que se planta en la tierra, que brota, va creciendo día a día sin que nadie sepa cómo. Lluego viene una espiga en el tallo, madura la espiga y cuando el grano está maduro, entonces viene la cosecha. El reino de Dios empezó un día en Leonel cuando recibió a Jesús en su vida como Señor y puso toda su esperanza de vida eterna en su Salvador. Brotó el reino, fue creciendo, fue azotado por vientos que no lo tumbaron, pero recibió de Dios el riego y crecimiento hasta que el grano estuvo maduro y fue cosechado. Se completaron la obras que Dios había preparado de antemano para cumplirlas en Leonel. Doy gracias por su vida en esta tierra, porque fue mi hermanito, compañero de juegos, de fiestas en la juventud y más tarde compañero en Cristo. Mucha veces ministramos juntos en el Señor y Jesús se mostraba especialmente poderoso. Vimos juntos al Señór Jesús manifestar su gloria liberando, salvando, sanando. Me va a hacer mucha falta, igual a toda su familia, epecialmente a Regina y su madre. Pero el Señor quiere que nos gocemos con quien se goza. Leonel está en el gozo de su Señor y nos gozamos con él.

Gracia y paz de parte de Papi en Jesús nuestro amado

1 comentario:

  1. Buena tarde Edgar.
    Mi nombre es Alvaro Díaz, y fui amigo de Leonel por muchos años, por medio del listado de los cremas, del cual formábamos parte. A todos los miembros del listado nos afecto como no tenes idea la noticia, pero como bien escribes en tu nota, él esta en presencia de Dios, y que mejor regalo que ese. Pude llegar a la funeraria y salude a Juan Carlos y a la esposa de Leo, como cariñosamente le decíamos, pero en eso empezaron con el pequeño servicio y ya no pude saludar a nadie más. Recordaremos a Leo como el gran tipo que fue. Guillermo me conto de tu página, y por eso la visite, te felicito porque es una muy buena iniciativa. Ya me alargue, pero bueno, es un gusto saludarte y espero hacerlo en persona en un futuro cercano. Dios te bendiga.

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