domingo, 9 de marzo de 2008

Hay Poder en Jesús que murió

Jesús obtuvo victoria eterna para nosotros muriendo en la cruz. Hice un midi de un corito antiguo "Hay Poder". Hice una versión muy latina con estilo Mambo. Puedes encontrar este material en:

Título Artista Estilo Secuenciador
Hay Poder Corito Mambo Edgar A. Franco
Jesús venció al mundo, al pecado y al diablo en la cruz. Porque nada lo apartó de hacer aquello a lo que vino a esta tierra, a morir por nuestros pecados y darnos vida eterna. Algunos agregan al corito algo que también es cierto. En el original dice: sin igual poder, en Jesús, quien murió. Lo agregado es: y resucitó. En la resurrección Jesús venció al postrer enemigo, es decir, la muerte.

Cuando empecé en mi vida en Cristo, escuchaba de la victoria de la cruz. Mi mente no había entendido esta victoria. Yo le decía al Señor que creía lo que predicaban respecto a su victoria en la cruz. Pero a mi no se me había renovado el entendimiento para ver la victoria. Visto desde el punto de vista de la mente carnal, Jesús quedo molido, humillado al extremo y muerto. En mi mente carnal no veía la victoria por ninguna parte. Pero mi espíritu recibía del Espíritu Santo la convicción que había una gran victoria en la muerte de cruz de nuestro Señor aunque no entendía. La mente muchas veces es un estorbo en las cosas del Espíritu de Dios.

Había sido enseñado en mi juventud que era la resurrección la única victoria. Pero al resucitar, venció nuestro Señor al postre enemigo, pero los demás ya habían sido exhibido públicamente en la cruz y llevados cautivos en el desfile triunfal. El diablo, los principados y potestades fueron vencidos en la muerte de cruz. No pudieron hacer pecar a Jesús para apartarlo de cumplir la voluntad del Padre. Hicieron que el mundo que está bajo su poder, matara al inocente, quien no pecó, y en quien no se halló engaño en su boca. El diablo quedó vencido y fue despojado, convicto de asesinato del santo y puro Cordero de Dios.

El mundo no pudo con su presión demoníaca apartarlo de la voluntad del Padre y de amarnos hasta el extremo.

La carne no pudo tampoco hacerlo pecar. Jesús por el Espíritu Santo soportó, la humillación, el rechazo, el abandono de sus discípulos y amigos, la tortura física, la agonía hasta la muerte, etcétera. Ya muerto no tenía más relación con el pecado. Porque el que muere ya no puede pecar más. El padeció una sola vez y para siempre, el justo por nosotros los injustos para llevarnos a Dios.

Es al gusto de cada quien si agrega o no la frase "y resucitó". A través de los años he escuchado ambas versiones, pero yo prefiero cantar que hubo gran victoria en la cruz. Gracia, paz y gozo en Cristo Jesús.

No hay comentarios:

Publicar un comentario