sábado, 25 de agosto de 2007

Nido vacío

Hay un momento en que los padres se encuentran ya sin hijos en el hogar. Es que como cuando los pajaritos vuelan del nido para hacer su vida y se van. A mis esposa y a mi, nos llegó el momento. El último de mis hijos partió a estudiar un post-grado en la Universidad Baylor en Waco, Texas. Dios le concedió esta oportunidad. El y nosotros, sus padres, vemos en esto la gracia y el favor de Dios, no hay otra manera de verlo. Es un regalo de papá, porque nosotros no tendríamos como pagar ni la inscripción. Por una parte se sintió la tristeza debida a la ausencia de José, pero es mucho mayor el gozo sabiendo que se fue a realizar un sueño que traía desde hace varios años.