Eze 33:6 "Pero si el centinela ve venir la espada y no toca la trompeta, y el pueblo no es advertido, y una espada viene y se lleva a uno de entre ellos, él será llevado por su iniquidad; pero yo demandaré su sangre de mano del centinela."Lo que voy a compartir es penoso para mi de contar, pero he escuchado del Señor una palabra, quiero ser fiel al transmitirla y no quiero que la sangre de nadie se me demande. He contado esto a varios hermanos en Cristo, pero no a muchos. También lo envié escrito a una columna de opinión en un periódico de Guatemala pero seguramente pensaron que estaba loco. Buscaba hacer comunicar este asunto a un gran número de guatemaltecos.
Hace dos o tres años estaba con el grupo de discipulado que atendemos juntamente otros hermanos, Jorge y Vilma. Hubo un momento en que adorabamos al Señor cantando suavemente y escuché del Espíritu Santo como un susurro diciendome "Voy a quemar Guatemala". Me quedé impresionado y solo se me ocurrió decirlo al grupo. Ellos quedaron desconcertados igual que yo lo estaba.
Me inventé una espiritualización del asunto para suavisar esta palabra y hablando como Sansón había enviado zorras de dos en dos con las colas atadas a una tea encendida para que corrieran y prendieran fuego a los campos de los filisteos. Porque en el ministerio de discipulado en que estamos trabajando somos enviados de dos en dos, como Jesús envió a los doce, imitando a Cristo. Les dije que el campo de los filisteos correspondía a la obra del enemigos y el fuego correspondía al Espíritu Santo.
Pero Dios no estaba diciendome esto, El hablaba de fuego literal. Alguien preguntó en el grupo ¿cuándo sería esto? En ese momento demostré que no había tomado nada en serio la palabra que recibí e hice una broma continuando con lo de Sansón y la zorras. Dije "cuando sientas el fuego en la cola, corre".
En ese mismo instante el Señor me puso el fuego en la cola. Esto es lo vergonzoso de relatar porque es algo íntimo. En el mismo momento brotaron unos hemorroides enormes en mi cola. Yo nunca había padecido de esto ni sabía que se siente como fuego. Tres días después fui con un doctor que me los cauterizó y quedé literalmente con la cola quemada. El Señor me hizo saber que esto es serio y no motivo para tomarlo a la ligera, menos aún, bromear.
Una semana más tarde fui llamado a reparar una computadora en casa de un hermano amado, Angelito. No se por qué compartí todo esto con Angel. El me compartió una visión de su esposa, que ella confirmó cuando llegó momentos mas tarde. Ella estaba sirviendo en un retiro que le llama "Encuentro con Dios". El retiro se estaba dando en un lugar llamado "La Casona", administrado en ese tiempo por la iglesia CAFAD. Ellos alquilaban el lugar a nuestra iglesia para encuentros. Desde "La Casona" se tiene una vista panorámica de la ciudad de Guatemala porque está en alto por el Cerro Alux. Ella estaba disfrutando la bella vista de la ciudad de Guatemala. Escuchó al Espíritu Santo que le preguntaba si era lindo lo que veía. Ella afirmó que lo era. Entonces recibió una visión pavorosa de la ciudad en llamas. La Zona 10, llamada la Zona Viva, era la que ardía con mayor violencia.
Ella comenzó a gritar porque esta aterrorizada por la visión. Llegaron las otras servidoras en el encuentro a ministrarla pensando de todo, hasta que un demonio la estaba atormentando. Mi hermano Angelito me contó ésto solo porque el Espíritu Santo me movió a contarle mi vergonzosa historia y la palabra que habia recibido. Yo no le andaba contando esto a nadie, me daba vergüenza.
He sabido de una iglesia en Palín, fuera de la ciudad de Guatemala, que han estado orando por la Guatemala porque han sabido por el Espíritu que viene algo muy grave sobre la ciudad.
Yo estuve pidiendo al Señor por la ciudad y por todo el país para que en su misericordia no viniera este mal, porque al momento no se con certeza a que se refería el Señor con quemar Guatemala, a la ciudad o el país. Pero este año me dijo que no orara más por Guatemala porque aunque lo hiciera él no me escucharía acerca de esto.
No tengo ni idea para cuándo sería el cumplimiento de esta palabra, si llega a darse.
Cuando Jonás fue enviado a Nínive a proclamar que iba a ser destruida en cuarenta dias por causa de su extrema maldad, todos los habitantes, del menor al mayor creyeron, se arrepintieron y cambiaron su conducta. El rey proclamó un ayuno general hasta de los animales. Se arrepintieron y se humillaron ante la palabra. Tuvieron temor de Dios.
Arrepiéntete Guatemala de la sangre de inocentes que cada día es derramada a tierra y clama por justicia, del robo, fraude, secuestro, violación, idolatrías, corrupción. Arrepentirse es aborrecer el pecado y desear apartarse de él para volver a Dios por medio del único camino, Jesucristo, para que cambie nuestro rumbo del camino de perdición a la calzada de santidad, de las tinieblas a la luz, del poder de Satanás al reino de Jesucristo.
Guatemala ha recibido una visita del Espíritu de Dios como pocas veces se ha dado en otra parte. Hay milagros, sanidades y prodigios todos los días. El evangelio ha sido predicado desde miles de iglesias, por la televisión, por la radio, internet, periódicos, etcétera. Ha habido una gran cosecha. De Guatemala ha salido luz a la naciones, han partido pastores, evangelistas, músicos, apóstoles, maestros que han bendecido ciudades extranjeras. Han ido en el poder del Espíritu Santo. Jesús dijo acerca de algunas ciudades por donde predicó lo siguiente:
Luc 10:13 - 16 ¡Ay de ti Corazín! ¡Ay de ti Betsaida! Porque si los milagros que se hicieron en vosotras hubieran sido hechos en Tiro y Sidón, hace tiempo que se hubieran arrepentido sentados en cilicio y ceniza. Por eso, en el juicio será más tolerable el castigo para Tiro y Sidón que para vosotras. Y tú, Capernaúm, ¿acaso serás elevada hasta los cielos? ¡Hasta el Hades serás hundida! El que a vosotros escucha, a mí me escucha, y el que a vosotros rechaza, a mí me rechaza; y el que a mí me rechaza, rechaza al que me envió. El pueblo de Dios en Guatemala ha crecido en número, pero hay millones que ha rechazado a Jesucristo una y otra vez. No se si aún es tiempo, pero te digo hoy en el nombre de Jesucristo: Arrepiéntete Guatemala.